Cómo debe ser el sillón del abuelo

Nos han cuidado durante años y ahora ya es hora de que nos preocupemos nosotros por ellos. ¿Por qué no regalarles un sillón dónde estar relajados y, a su vez, cuidar por su salud? En Galerías del Tresillo te contamos cómo debe ser el “sillón del abuelo”.

Con el paso de los años, nuestro cuerpo cambia. Y nuestro sistema motriz también. La movilidad se reduce y nuestros huesos empiezan a ser más débiles. Por eso es esencial hacer disfrutar a nuestro cuerpo de un buen descanso. Esto es algo primordial en la gente de la tercera edad y el “sillón del abuelo” debe cumplir ciertas premisas para asegurarles un relax saludable y adaptado a su organismo.

¿Has pensando en comprar un sofá o comprar una butaca a tu abuelo? Sin duda, él y su salud te lo agradecerán. El “sillón del abuelo” posee una serie de características que las hacen idóneas para que una de las personas que más queremos de la casa, puede descansar, leer, ver la televisión, hacer la siesta… con un sofá adaptable a su cuerpo.

A la hora de comprar un sofá o comprar una butaca, el “sillón del abuelo” debe ser, ante todo, fácil de manejar y cómodo. Por eso es recomendable que, como el sillón de piel Jaén de Galerías del Tresillo, disponga de un mecanismo de relax manual donde nuestro abuelo o nuestra abuela pueda levantar el reposapiés en una primera función y reclinar el respaldo en una segunda. Comodidad máxima.

Una sentada firme, ni demasiado dura ni provocando un hundimiento que impida su fácil incorporación al levantarse, es otra característica de cómo debe ser el “sillón del abuelo”. Lo ideal es contar con un núcleo de cojín es un bloque de muelle ensacado de máxima recuperación y de rápida recuperación al levantarse y sentarse.

Otra de las principales características es optar por un reposabrazos cómodo y mullido, a lo que se debe unir un cabecero lo más suave y cómodo posible y, sobre todo, que cubra perfectamente la altura total de la cabeza. Importante es no tener la cabeza colgando para evitar problemas en las cervicales. Un cabezal reclinable es ideal para nuestros abuelos y abuelas, ya que un ligero reclinamiento ayudará a que éstos logren la posición deseada.

Y, por último, aunque no menos importante, el “sillón del abuelo” debe preocuparse por sus extremidades inferiores. Al comprar un sofá o comprar una butaca, debe tener un reposa piernas  capaz de ser manejado fácilmente y lograr una posición ideal y cómoda, una posición horizontal perfecta y una comodidad máxima. Y, ¿por qué no? Si tu abuelo o tu abuela te dejan, utilízalo tú también y compruébalo. Se merecen lo mejor.